Bienvenido seas, septiembre

Se acumulan en mi cabeza infinidad de frases con las que empezar a escribir este post de resaca vacacional. Se me hace complicado después de una desconexión total de la que me creía incapaz y que finalmente se ha alargado durante todo el mes de agosto.
Transmitir en unas líneas todo lo que nos ha pasado en este mes es prácticamente imposible (aunque intentaré resumir una parte de él) y hasta ahora mismo que estoy redactando este post, no he sido consciente de cuánto había echado de menos pasar por aquí cada día, a pesar de las noches cortas y las ojeras. Aún así, después de casi dos años y medio sin descanso bloguero necesitaba hacer lo que más me gusta por encima de todo, pasar todo el tiempo diario con mi familia y disfrutar de nuestras primeras vacaciones. Veraneo, de los de toda la vida, los cuatro juntos, sin ordenador y sin horarios oliendo a tostadas hechas en sartén y a café humeando en cafetera de metal.

Unas vacaciones a las que temía como una vara verde debido a los despertares y terrores nocturnos reiterativos de mi enano mayor pero que se fueron apaciguando como las olas al bajar la marea conforme fuimos dedicándole todo nuestro tiempo en exclusiva (mi última teoría tenía que tener algo de cierto, os lo contaba aquí). Así, que en lugar de dormir menos horas aún (no era tarea difícil y era lo que esperábamos) hemos dormido casi como lirones, superando las 7 horas con creces y en bastantes ocasiones (cruzo los dedos) del tirón. Abrir los ojos y ver luz del sol tras la persiana es todo un lujo del que he podido disfrutar estos días.

Nuestras vacaciones, han sido geniales, imposible definirlas de otro modo: instalamos nuestro campamento en San Vicente de la Barquera (maravillosa Cantabria) y desde allí visitamos en coche muchos pueblos, aldeas y ciudades con un encanto que nos atrapó. Localidades de Cantabria o Asturias preciosas y de las que poco a poco os iré mostrando algunas imágenes.

Los niños se portaron genial en los viajes (no demasiado largos procurando regresar a casa a la hora de esas siestas tardías de verano para que echaran una cabezadita) y cada día buscamos hueco para que tuviesen algún tipo de recompensa, simplemente pasando un rato de carreras y juegos en el parque más cercano o paseando en los cochecitos.

Catorce días que comenzaron en San Lorenzo del Escorial y concluyeron con la ruta del Saja-Besaya pasando por cada una de vuestras recomendaciones que desde la cuenta de Atm en Instagram (red social adictiva donde las haya) nos habéis apuntado y donde encontraréis muchísimas fotos de nuestro verano y a gente estupenda.
Catorce días en los que hemos conocido personas encantadoras, catorce días con los que nos hemos vuelto algo más pacientes (tampoco hay que exagerar), con los que hemos entendido mejor el idioma de nuestros niños y su forma de aprender del día a día: alucinando con la velocidad que lleva Sofía copiando de lo bueno y lo malo de su hermano o quedándonos boquiabiertos con las charlas y argumentos de Rubén para conseguir simplemente acaparar nuestra atención.

Catorce días de este increíble viaje del que nos volvemos con ganas de más. Más de Asturias y de Cantabria y más de ese Camino de Santiago que pasa por estas tierras y que nos han cautivado. Si las fuerzas y nuestro bolsillo nos lo permite, esperadnos que volvemos. Eso sí, queremos un margen de 5 añitos para viajar sin biberones ni papillas 😀
¡Feliz septiembre!

10 comentarios en “Bienvenido seas, septiembre

  1. Que bonito es eso de viajar con la familia, a los niños les encanta pasar tiempo con sus papás y a vosotros pasar tiempo con ellos. Genial eso de darles una recompensa cada día, así disfrutaban y no se cansaban de las ‘cosas de mayores’. Las fotos preciosas, pero es que no puede salir nada feo de Asturias y Cantabria 😉 besos

    Marie lived in London

    1. Marie, ha sido una experiencia muy enriquecedora por el tiempo que les hemos dedicado en exclusiva, por las experiencias del viaje y porque son nuestras primeras vacaciones (dejamos aparte las semanas en el piso de la playa de los abuelos) juntos 🙂
      Asturias y Cantabria, maravillosas.

  2. ¡¡¡Me alegro tantísimo que hayáis podido descansar y dormir de un tirón!!! Eso pasa factura en todos los ámbitos.

    Las fotos preciosas y la tuya con los peques ¡¡¡¡me chifla!!!

    Besitos y espero que la vuelta no sea muy dura.

    MI PRINCESA DE 28 SEMANAS
    EL VESTIDOR DE MI PRINCESA
    DULCES PRINCESAS

    1. Y tanto que la pasa… no te cuento el pelo que he perdido entre los embarazos y no dormir más de 4 ó 5 horas de media. Ahora parece que al volver a casa, todo se recupera (el sueño de Rubén de nuevo tiene heridas) pero espero que a medida que pasen los meses pueda contar que duermo casi del tirón y a diario.
      Besos para tus princesas 🙂

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