Cada hijo es diferente a otro, cada casa también y cada costumbre se acomoda bien en función de cómo nos vaya la historia. Podríamos decir entonces eso de larga vida al colecho ¿sí o no? Tras prácticamente cuatro años sin pegar ojo y dos hijos, hoy tengo claro que no seré yo la que pretenda dar consejos sobre cómo hacer que nuestro hijo duerma bien.


Mis primeros años como mamá me han demostrado que al igual que cada embarazo, cada niño es un mundo y por ello nadie debería sentar cátedra diciendo que es mejor o peor para los nuestros. Sencillamente, para nuestro hijo las reglas van por nuestra cuenta y ni los más prestigiosos doctores llevan el 100% de la razón ni lo contrario.
Es curioso como un hijo, al que pretendes tener entre algodones, ver como hagas lo que hagas no consigue conciliar el sueño durante los primeros meses de vida e incluso durante años. Primero leía que podía tratarse por haberlo tenido demasiado en brazos y yo pensaba “eso debe ser por haberle dado el pecho. Es más, en muchas ocasiones me sentí culpable por haber dejado a Rubén mamar a cualquier hora y haber pensado en eso de “es que el pecho le calma todo”. Más tarde, me volví a sentir culpable por atenderlo demasiadas veces durante la noche y después de eso también por haber usado el famoso método del sueño en reiteradas ocasiones. Porque claro, el método me funcionó medio en condiciones (a pesar de mi ansiedad) hasta que se puso malito y hubo que volver a usarlo.

El uso del colecho no iba con él, de nada me servía meterlo en mi cama porque sus nervios lo hacían despertarse una media de seis o siete veces durante la noche. En más de una ocasión os hablé del tema (ahora hace casi un año, de hecho, aquí)
Cuando escucho eso de que los niños que duermen en la cama de los padres son niños más seguros de si mismos y mil cosas por el estilo miro a mis dos terremotos y sonrío.
Sofía, ha dormido prácticamente bien desde que nació. También os lo contaba al poquito de nacer, aquí. Como su hermano, después de amamantarla caía completamente redonda pero a diferencia de su hermano ella dormía incluso más profundamente al estar metida en la cama con nosotros. En ella el colecho ha funcionado a la perfección desde siempre. Nada de nervios, sencillamente es mucho más tranquila a la hora de dormir.

Con casi cuatro años, Rubén comenzó a dormir del tirón y ahora cuando se despierta, se viene solo a nuestra cama. Si ya es de día pero temprano le hacemos un hueco y puede dormir hasta dos horas más. Antes nunca lo consiguió y aún menos en la fase de los terrores nocturnos y ahora me parece mentira poder dormir como cualquier persona normal y no rogando llegar a las tres o cuatro horas sin interrupciones.
Si me lo cuentan hace un año, no me lo creo por eso creo que el colecho no siempre es la solución al insomnio infantil. Depende de cada niño pero eso sí, una vez su sueño se ha estabilizado, ¿a quién no le gusta sentirse acompañado? Para la mayoría es relajante aunque en mi opinión no tiene que ser norma de obligado cumplimiento para ser felices ni por ello nuestros hijos van a ser menos seguros o independientes. ¿Y vosotros? decís eso de larga vida al colecho ¿sí o no?

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Un poco sobre mi

¡Hola! Mi nombre es Mamen, directora de arte en Blanco Ruso y autora de este blog personal, donde encontrarás recursos creativos para mamás todo terreno.

6 comentarios

  • Jajaja tu hijo y la mía son almas gemelas. A mí el Estivil me funcionó muy bien pero recayó al nacer la hermana (mudanza incluida) yp cada noche en mi cama tengo a una y no les di el pecho más allá de la cuarentena. La Chica duerme mejor y la Mayor nos da quebraderos de cabeza pero ambas a estas alturas en nuestra cama duermen sin despertares. Antes la Mayor, no. Ni en nuestras cama dormía la petarda!! Besotes.

  • Toda la razón, Mamá gnomo ¡vamos a dejarlos juntos porque me da que se llevarían a la perfección! 😀 Besos!!

  • Hola, yo soy mami de mellizos y tuve siempre muy claro que a mis hijos los cogería en brazos todo lo posible y nos les dejaría llorar. Es verdad que al tener se acostumbraron a dormir solitos en sus cunas pero por el día los cogí siempre que pude y nunca los deje llorar. Creo que tener un bebe es algo maravilloso y que dura muy poquito.

    • Cups Vigo, toda la razón en eso de que crecen rapidísimo. Yo también soy de tu opinión porque cuando no quieran estar con nosotros ni darnos besos echaremos mucho de menos este tiempo de crianza.

  • Larga vida, Francisco en Enero cumple cuatro y recién ahora duerme solo, cada tanto se despierta y vienen a nuestra cama, pero recuerdo que una vez compañeros(mujeres) de fotografía se escandalizaron por que dormía con nosotros y me dijeron eso destruye al matrimonio, y yo pregunte, que destruye que? Basándose en que? Me parece terrible que algunas personas den opiniones tan tajantes sobre realidades distintas, nosotros fumos y somos felices cuando Fran duerme en nuestra cama y cuando no lo hace también, cada casa es un mundo particular por que cada hijo lo es. Bellisimo blog.

    • Los míos no duermen por norma en mi cama pero a quien le vaya bien, genial. En cada casa las normas no las ponen los de fuera sino los que las habitan y así todos felices 😉

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