¿Hacemos un rato el indio?

Todos los días dedico unas pocas de horas a hacer el indio con mi niño, pero ¿quién no? Yo desde luego, hago el indio la mayor parte del año pero ahora que soy mamá me aplico en ello con dedicación exclusiva.

Hay quien ya hace tiempo se tomó su profesión de una forma similar y acabó llamando a su empresa así, Haciendo el indio, y dedicando su labor empresarial a crear cosas bonitas, llenas de poesía y diversión, como bien explica esta marca en su rincón de Internet.

Desde que conocí esta iniciativa me encandiló, pero más aún cuando pude saber que la idea de este proyecto partió de una mujer llamada Cristina Serrano, también mamá, y que tras trabajar en grandes empresas de comunicación, entretenimiento y decoración, cambió la gran ciudad por un rincón frente al Mediterráneo y volvió a la niñez de la mano de sus hijos, llamando a su proyecto como os decía, Haciendo el indio.

Desde su web podréis conocerla un poquito mejor y tener acceso a su tienda online donde encontrar cuadros y cenefas, muñecos de lino y fieltro, telas estampadas, ilustraciones, joyas, portachupetes, babilletas (babero + servilleta), atrapasueños…

O murales para decorar el dormitorio de vuestros hijos, tan bonitos y originales como estos.

Mujeres como Cristina, mamás y creativas, suponen para mí toda una inspiración. Imagino que para algunas de vosotras, mamás, también.

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La felicidad de un nacimiento

No hay nada más bonito que tener a tu hijo en brazos minutos después de haber dado a luz. Es difícil de imaginar cuánto se puede llegar a querer a esa criaturita tan pequeñita que acaba de colarse en nuestras vidas hasta que uno lo siente en sus propias carnes. Todo el mundo te avisará de lo mucho que vas a quererla y no dejarás de pensar durante los nueve meses de embarazo (o algo menos) si sabrás amarla de esa forma tan indescriptible de la que todo el mundo habla y cuidarla como se merece.

Aún así, sólo entenderemos lo que nos intentan hacer comprender, generalmente nuestras madres, una vez veas asomar esa pequeña cabecita por encima de tu tripa.

Complicado sin duda es, además, saber captar la felicidad tan inmensa que sentimos en esos instantes. Pero hay ocasiones en que una fotografía nos puede no sólo contar lo que ha ocurrido, sino además hacernos sentir partícipes de la felicidad que las personas retratadas trasmiten.

A mi me trasmite esa realidad una de las fotografías de nacimiento más bonita que he visto nunca y que un gran amigo realizó a su mujer hace hoy dos años. La instantánea es toda ternura. Mientras la bebé observa curiosa el mundo que está por descubrir, su mamá está desbordante de alegría. Sus ojos claros así lo expresan y su risa, también. Y su belleza, aunque innata, se hace más intensa al tener a ese pequeño tesoro acunado en sus brazos.

Candela cumple hoy dos añitos y quiero felicitar a sus papás, y recordarles que el Domingo de Ramos de 2009 sus amigos fuimos muy afortunados de compartir con ellos la llegada de tan deseada niña y que, aún a día de hoy, el tener la oportunidad de observar esa preciosa fotografía nos alegra el día.

Felicidades y gracias.

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Una casa de muñecas

¿A cuántas de nosotras no nos hubiese gustado tener nuestra propia casa de muñecas? A mí, desde luego sí y Sofía ya tiene la suya hecha por mi misma con una simple caja de cartón y que puedes ver aquí. Tanto, que a día de hoy aún puedo quedarme ensimismada delante de una tienda de juguetes mirando por cada rincón una estupenda casita de muñecas.

Todo me enloquece: el salón, la cocina, la cama… Pero la realidad de muchas de las mujeres de hoy es también que las casas de muñecas nunca han sido realmente baratas y es por ello que finalmente la mayoría no la conseguimos, y eso que algunas tuvimos la suerte de jugar con la Casa Grande de los Pin y Pon ¿la recordáis?

Bueno, pues como en la actualidad muchos hogares no están para tirar cohetes, os dejo una manualidad para construir con las niñas no una auténtica casa de muñecas, sino una urbanización entera. Con unos retales de tela, una caja de cartón y un poquito de buena voluntad se consigue todo.

Necesitamos:

– Cartón.
– Pegamento de contacto.
– Pegamento en spray (opcional).
– Retales de tela.
– Cutex y tijeras.

En primer lugar, cortaremos en el cartón que hallamos seleccionado con la ayuda de un cutex, las plantillas que podéis descargar desde aquí.

Una vez cortadas todas las piezas, las colocaremos sobre los retales tomando de varios colores para paredes y techo creando algo de contraste, a ser posible, ya sea mediante los diferentes colores o mediante los estampados. Las pegaremos, preferiblemente, con pegamento en spray para que de este modo la terminación será más fina.

Una vez pegadas las piezas, recortaremos los retales dejando al menos un margen de tela con plantilla de unos 3 centímetros y recortando posteriormente las esquinas para ayudarnos a forrar el cartón, como podemos observar en la fotografía.

A continuación, pegaremos los bordes de la tela sobre el cartón con un poco de pegamento y en las ventanas de nuestra fachada trazaremos una X con el cutex para hacer la misma operación.

Ahora, pondremos unas cortinas a las ventanas, como debe ser. Para ello, recortaremos un par de cuadrados de tela de tamaño algo mayor que nuestras ventanas y pegaremos los márgenes sobre la cara interna de la fachada.

Ya tendremos listas todas las piezas, sólo tendremos que ir pegando con pegamento de contacto los cantos de las paredes de la casita, y más tarde el techo.

Nuestra casa de muñecas podrá servir tanto para las niñas de casa, como para la decoración de nuestra vivienda familiar pero si queréis, podéis realizar la ciudad completa. Aquí, otra plantilla.

Fuente: thecartbeforethehorse.blogspot.com
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Obsequios para boda

Esta semana he recibido una gran noticia. Ya tengo dos citas en el año para asistir a dos bodas. Y sí, es una gran noticia.

Tuve conocimiento de la primera boda, de un familiar muy querido, hace ya unos poquitos meses y ahora, esta semana, una de mis mejores amigas me ha contado que ella también se casa en este 2011. Qué alegría cuando ves cómo de felices son las personas que tanto quieres y la felicidad despliegan cuándo hablas con ellas.

Como a la hora de preparar la boda, la ilusión y la creatividad de todos (futuros esposos e invitados al enlace) se dispara, he pensado poner mi granito de arena a ambas celebraciones y sugerir un regalo muy original y que si yo fuese la futura novia tomaría como el obsequio definitivo.

Scrabble ha sido siempre uno de mis juegos de mesa favoritos. De hecho, creo que también lo es para mis padres y en casa, con mi familia, recuerdo haber jugado en más de una ocasión. Es por ello, que este detalle para los invitados me ha gustado tanto.

Sólo necesitamos unas pocas de herramientas y algo de maña para fabricarlos nosotros mismos, pero si no os apetece hacerlo, ya sabéis de una diseñadora que estaría encantada de preparar los vuestros ya que yo, de momento, no tengo intención de volver a casarme.

Necesitamos:
– Fichas de Scrabble (para unos 200 regalos unas 1000 piezas).
– Cajitas de metal con tapadera.
– Imanes.
– Papel para forrar las cajitas y fabricar unas notas.
– Cinta para añadir un nota (opcional).
– Silicona (la silicona caliente en pistola puede ser muy útil).
– Pegamento en spray.
– Cutex. 
– Papel de periódico.
– Lija de papel.
– Taladradora pequeña.
Lo principal será seleccionar las letras para formar las palabras que deseemos obsequiar. En el caso que nos ocupa, lo ideal sería buscar palabras no demasiado extensas que sean afines con la pareja (beso, deseo, amor.. etc.)
Una vez tenemos apartadas las letras pegaremos los imanes a cada ficha con la ayuda de una gotita de silicona teniendo en cuenta no acercar demasiado una pieza de otra hasta que no estén completamente secas, porque los imanes podrían atraerse entre si.
Ahora nos dedicaremos a forrar las cajas. Para ello utilizaremos papel o papeles de color liso o estampado donde dibujaremos, por el reverso, la forma de la caja. Una vez dibujada la recortamos y la pondremos sobre un papel de periódico o cualquier superficie que no nos importe manchar. Aplicaremos entonces pegamento en spray sobre el reverso de las formas recortadas y sobre las tapas de nuestras cajitas con cuidado de que el spray no caiga en los bordes de la caja, sólo en el frente.
Una vez aplicado el pegamento en spray uniremos papel recortado con tapadera de caja. Cuando haya secado lijaremos los bordes de la caja para que la unión de la caja con el papel quede mucho más fina.
Rellenar las cajas con las fichas formando las palabras deseadas y cerrar. 
Por último, con un trozo de cinta anudar las notas que queramos adjuntar y que habremos recortado y perforado con anterioridad para dejar pasar el cordón.
¡Y listo! ¿A qué no es tan difícil?
Fotos: Julie Wran
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Ana Pompones

Si algún día tengo la oportunidad de volver a ser mamá tengo claras un par de cosas: mi segundo hijo dormirá en el mismo dormitorio que mi primer hijo (no me queda otra) y además, si Dios quiere, los vestiré de la misma forma.

Antes era algo que parecía completamente cursi pero… ¡ay que ver lo qué hacen los años!. Lo que anteriormente podía parecerme una ñoñería, hoy día me vuelve loca. Es como cuando una se queda embarazada, todo lo quiere ver en tonos pasteles. Es algo que, por regla general, nos pasa a muchas mujeres. Te empiezan a gustar los lacitos, los faldones… ¡cosas qué pasan!.

Si al pasar los años, os habéis vuelto unas fanáticas de los conjuntitos como yo, quiero que conozcáis a Ana Pompones. Para las que ya la conocéis, estáis de enhorabuena.

Es una gozada entrar cada día en su blog “Le pongo piquillo” y ver los modelos que ha confeccionado. Yo la sigo desde que me quedé embarazada y no dejo de visitar su rinconcito.

¿No me digáis que no son ideales?. Y ahora que parece que nos llega el buen tiempo, son estupendos para que los niños, en este caso las niñas, estén fresquitas y cómodas a la vez que monísimas.
Y repito, me encantan que los hermanitos vistan iguales y Ana también ha pensado en eso confeccionando modelos tanto para ellas como para ellos.
Gracias Ana por darme la oportunidad de que más mujeres como yo puedan conocer tu trabajo.
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Una rebeca celeste

Las que tenéis niños me comprenderéis perfectamente. Vestir a un niño (varón) es bastante complicado pero buscar una prenda en especial, más aún.
He estado más de un mes, y no exagero, buscando una rebequita color celeste para mi chiquitín. Parece fácil ¿verdad?… pues no. Lo que en principio podía pasar por una búsqueda más que sencilla si buscase una rebeca para niña, no lo ha sido tanto. Las rebecas de niño según las grandes marcas han de ser estilo sport y con cremallera a ser posible y como ya sabéis a mi ese estilo, de momento, no me va demasiado.
Ayyyyyyy, menos mal que tengo la tienda de Cándido Puerto cerca de mi casa y me ha salvado la vida. Quizás no tanto, pero me ha solventado una papeleta importante porque como os decía hace unos días mi niño está a medio vestir. Y ya no lo digo yo sola, su abuela dice que el niño parece que va a fregar platos durante todo el día. ¡Qué vergüenza!
Pues la rebeca que le he comprado al pequeño grandote de mi casa es de Carmen Taberner. Conocía la marca pero, sinceramente, no me había parado detenidamente a ver su colección de primavera-verano para este año y es de dulce.

Este conjunto me parece ideal porque es el paso intermedio de bebé a niño. O al menos, así me lo parece a mí.

De este jesusito poco puedo opinar porque es que no puede ser más ideal.

Y aquí la versión niña del primer modelo. Sencillamente, encantador.

Pues eso, que desde luego hay donde escoger y también hay casas que aún les gusta que vistamos a nuestros niños como auténticos muñequitos y Cándido Puerto es una de ellas. Además, ya tienen web y parece que pronto podremos disfrutar comprando online sus modelitos, así que las que no vivís ni en Córdoba ni en Granada, o no disponéis de demasiado tiempo para salir de compras, esta opción os viene que ni pintada. Espero que lo disfrutéis.

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Baby shower

Parece que la costumbre americana de celebrar el nacimiento de un bebé por adelantado está tomando fuerza en nuestro país y más de una empresa se está dedicando de lleno a la preparación de este evento tan especial. El baby shower consiste en reunirse en casa de la futura mamá con sus amigas más íntimas y allegadas para hacerle una fiesta de bienvenida al bebé antes de su nacimiento.

Muchas de nosotras preferimos dejar la celebración para una vez que nuestro niño haya venido al mundo y entonces suele ser doble, por su nacimiento y por su bautismo. Yo no fui original, soy más tradicional y, de momento, no creo estar preparada más que para decorar el cuarto del futuro huésped de la casa antes de su llegada, pero dentro de pocos años esta costumbre anglosajona se va a instalar de lleno en nuestras más tradicionales prácticas.

En España como os decía ya hay empresas que se dedican a organizar este tipo de eventos, por ejemplo, Pistacho o Proyect Party Studio que se encargan de la decoración total de la fiesta pero siempre podemos recurrir a nuestra imaginación y para inspirarnos a lo grande también tenemos ayuda con fiestasycumples.com.

Este baby shower de color amarillo y gris está lleno de fantasía y detalles adorables cuyo tema central y divertido son los globos.

Además, siempre nos quedará la opción de contar con la ayuda de un diseñador gráfico (no puedo perder la oportunidad de recordaos que yo lo soy) para hacer vuestras delicias personalizando hasta el más mínimo detalle y si encima contamos con los profesionales de la repostería, nuestra fiesta será todo un éxito. Para ello, desde Las galletas de Sofía o desde Muy Dulce (Mariapi y Mercedes García deVinuesa), seguro que os lo ponen fácil. Ahora, sólo nos queda decidirnos.

Por último, si somos invitadas al evento y no sabemos que regalar, una tarta de pañales se convierte en un detalle original a la par que útil. Queda genial y es muy sencillo de realizar con un buen paquete de pañales y unas cintas. Aquí tenéis las instrucciones para realizarla. Manos a la obra 🙂

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La guardería

Se me pasan los días y no he ido aún a enterarme de lo que debo hacer para que mi peque comience el curso próximo la guardería.

Llevo meses haciéndome la misma pregunta ¿será demasiado pequeño? ¿se pondrá menos veces malito si lo llevo siendo mayor? ¿será la guardería que yo prefiero la más apropiada para él? Qué difícil ser madre… y eso que aún no ha empezado a andar por si solito. Lo que me queda… 🙂

Entre lo necesario para comenzar la guardería imagino que será parte importante el clasificar todas las cositas que el niño llevará en su pequeña mochila, además su ropita de más, por si las moscas y etiquetarlas con el nombre del pequeñajo. Normalmente, las etiquetas que venden en las pasamanerías son muy útiles pero bonitas, lo que se dice bonitas, no lo son. Es entonces cuando aparece ante mi una alternativa fantástica que ha surgido de una mamá más que experimentada en esto de las guarderías.

Con la ayuda de Mis pegatinas podemos diseñar nuestras etiquetas identificativas que pueden plancharse sobre cualquier ropa u objeto con la ventaja de que más tarde podremos usarlo todo tranquilamente en el lavavajillas, el microondas o la lavadora. Además, incluso podemos añadir algún icono que sea significativo para nuestro pequeño y así el mismo, aunque no sepa leer, podrá distinguir sus cositas de las de los demás.




A mi la idea me ha parecido extraordinaria. Espero que a vosotros también. 

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