Una princesa destronada

Pocas imágenes me parecen más tiernas que las que comparto hoy con vosotros. La estampa de un niño dando de comer a un perro, en este caso la perra de mis padres, me anima a escribir sobre lo bonita que me parece la relación entre los niños y las mascotas.

Rubén y Nayra hicieron buenas migas desde el minuto cero, ya sea porque Nayra tiene el instinto maternal muy acusado, ya sea porque es muyyyyy paciente, entre ellos se ha forjado un vínculo que a pesar de las gamberradas de mi enano, no pienso que nadie sea capaz de flanquear.

Ahora que estamos todos juntos pasando unos días en la playa y el contacto entre ambos es continuo, Nayra se siente una princesa destronada rodeada de dos enanillos que le restan protagonismo, así que de vez en cuando no está de más que el “mayor” la mime con poquito más, aunque eso conlleve tirarse al suelo y darle de comer sus granos de pienso, “De uno en uno” como dice Rubén.

¡Feliz comienzo de semana!

Un comentario en “Una princesa destronada

  1. Me encantan estas fotos!!! Nosotros tenemos dos perritos y me encanta la relacion que tienen con mi hija mayor. A ella tambien le gusta darles de comer las bolitas de “una en una”, jajajaj
    Disfrutad mucho!

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